Hola Dios, aquí Héctor ¿Puedo pedirte un favor?
Se que he sido tu juguete personal durante años... pero ¿Podrías no volver a hacérmelo durante un tiempo?
No mucho, se que eso es casi imposible... pero un poquito.
Digamos ¿26 años? No es mucho para ti ¿Verdad?
Era broma Dios... broma. De seguro ya lo sabías ¿verdad?